María Cristina Aliaga Luna

 

Nací en valdivia un 21 de Febrero de 1948.

Escribo desde siempre, comenzé a hacerlo bajo la mano protectora de mi padre, .He publicado en muchos diarios y revistas, mi fuerte son los poemas sociales, así es que a través de Internet he podido difundir mi canto doloroso , mi llamado a la justicia y he encontrado muchas voces que cantan lo mismo y nos hemos unido en una CADENA que llenará latitudes de este mundo en el que vivimos.
PUBLICACIONES:
-Entre Cuento y Cuento
-De Ángeles y Gnomos
-La Pequeña Sombra
-A ti mujer
-De Motu proprio (España) Antología
-Sin linderos ni arrabales hacia el siglo XXI (España) Antología
-Secreto Compartido
-Cómplices a Media tinta
-Bajo Fianza (cuentos)
-Varios libros inéditos pero el que me quita el sueño es:
DE MAR, PASIÓN Y URGENCIAS Y MI PEQUEÑA AYUDA MEMORIA. Ya publicado como página web para los estudiantes. (Hoy en día no existe, se la llevó alguien llamado viento)
-Columnista en diarios de la región y colaboraciones en diarios nacionales, Revistas Literarias varias en tantos años.
-Publicada en carta Lírica (Miami) Stimmen (Alemán) ------Poetas en Busca de Editor (perú)
-Dirigente sindical por varios años.
-Directora de la Corporación Cultura de Curicó por varios años.
-Presidente de la Sociedad de Escritores de Curicó, a la que renuncié para formar la Agrupación Literaria Argonautas.


Y ESCRIBO, ESCRIBO Y ESCRIBO, CON DOLOR…SIEMPRE ESCRIBO….ALGUN HERMANOS, LA PALABRA TRIUNFARA…


 

PLENA DE METAFORAS


Bajo el cielo alguien murmuraba en silencio
y la tierra se quejaba con un dolor de silaba muda.
Allá en la espesura de la selva, lloraba una niña
pequeña mujercita, alada y divina como un guijarro
con un pecho pequeño tan lleno de temores
.Y dónde quedaban las plegarias y el quejido
Y donde estaba su madre y su padre?
¿Y sus sueños donde quedaron?
Solo la luna silenciosa y mìtica la observa.
Suspiros entrecortados, se acrisolan en su pena
vuelve los ojos aterrados y sobre ella ve
a la vieja de la aldea que manipulaba
herramientas para convertirla en mujer.
¿se puede escapar de la infancia a los 7 años?
se puede dejarla morir y convertirla de pronto
en una pequeña historia que se debate llorosa
entre lo humano y lo violento?

Pero aquel día no hubo cuchillos
sólo piedras afiladas y enmohecidas.
Abierta de piernas y a la fuerza,
la niña morena fue violada en sus derechos.
Extirpàronle los labios, el clítoris
para evitar que pudiera ser mujer.
¡!Por que era pecado sentir,
¡!Porque era pecado ser mujer ¡!
Porque ella nació para ser esclava
y estiletes invisibles marcaron su destino
porque llegò impura ante los ojos de los hombres.
y solloza la niña, solloza y el tiempo se detiene.

Y nadie, ni las campanas, ni los murciélagos,
ni el terciopelo del verdor, ni la agria alimaña
pudo evitar que la niña alargara su infancia.

Camino de vuelta, después de unos días,
pálida y ensangrentada caminaba las horas
y a su alrededor, como buitres, los muchachos sonreían circuncidados en su propio y anterior dolor.

La niña morena de ojos infantes y blanca sonrisa
caminaba en el triángulo sangrante de su propio espanto
y mientras la tribu salvaje se devoraba la noche,
y bebía celebrando aquella mutilación,
deshojada y bañada de estrellas
encaminó sus pasos a la más alta cumbre
y con su cuerpo de niña casi mujer
alzó el vuelo, y se lleno de estrellas.

Al día siguiente su cuerpo puro y, lleno de metáforas
iba meciéndose en las verdes aguas,
cuna de sus ilusiones muertas,
cuna de una niña sin edades,
cuna de miedo llanto,
cuna de sueño y sangre,
cuna de pánico y tierra,
cuna de una niña olvidada
cuna DEL TERCER MUNDO

Y en ese crespor de olas y de aguas correntosas,
se fue la niñez de la niña morena, gavilla en flor.
Allá lejos, en la selva, los hombres,
bebían y cantaban esperando desflorar
pronto a las otras muchachas
ya mutiladas y ensangrentadas.

María Cristina Aliaga Luna
© Chile

 


MI PROPIA MISA

Inquieta, febril, atolondrada y perturbada
voy intentando salir de ésta batalla colore fuego
que como pájaro veloz se mete en el fondo de mi sangre,
sin pudores, sin remilgos..!!Así!!
solamente como un mal de ojos o
como una pócima mágica que nace de los abismos.
y entre recuerdos color sepia, color tiempo pasado
tomo entre mis manos ese delicado y diminuto
gusano de seda, frágil, breve como rayo de tormenta
que es el deseo enorme, imperecedero e incumplido
de querer cambiarle los días al destino.
de darle el justo sentido a los días venideros,
de beberme de prisa la luminosidad de tu beso,
ese que no vendrá porque sólo existe como escarcha
en los ocultos desvanes de la memoria.

Y en los albores del día anhelado, canto,
canto en las alboradas del día venidero
y canto en todos los albores que nacerán algún día
y canto todas las aleluyas y santiguo las rosas, los almendros
y los romeros que crecen entre las matas dormidas del jardín.

Ayuno para hacer mi propia misa, ayuno para tí
y en escene y en furiosa ventisca
te invoco y siento tus gruesos labios en mi frente
y te llamo y bebo del vino añejo vaciado del cáliz de tu boca
y recorro embelesada los mágicos corredores que me saben
a ti.
Y entre la hierbabuena, los naranjos y los limoneros en flor
comulgamos del mismo pan mientras la noche ebria de deseos
llena tus ojos y los míos del brillo deshojado de la comunión.
luego viene de los campos un olor a azafrán , a tomillo y a
berenjena
y viene galopando en los baúles escondidos del recuerdo
la nostalgia oscura y temblorosa que se cuelga multiplicada
de nuestros cuerpos sudorosos como los nogales
y los laureles en flor,
que en su estación predilecta invocan persistentes al rocío
como las palomas que en su traje de etiqueta asisten
infaltables los días de siempre a la iglesia de la plaza.
Sin que lo sepas voy tras la sombra de tu sombra, siempre
como loco y ebrio caracol enamorado de la hiedra
-amante horizontal de mi patio-

voy fulminando mis ansiedades, mis regocijos y
los susurros verdes de la tarde otoñal en coro me cantan
que no escape, que te enfrente y entre brumas
oigo la voz divina-
emplumada de sueños pasados-
y voy reptando como grillo enlutado por besos lunares
por la estela plateada de tu enhiesto y ardiente sexo-
soñado papiro de mis letras-

Y voy trepando enardecida y colmada
hacia la profunda grieta de tus ojos mansos
y voy libando como eterna letanía
el ébano dulce de tus labios desconocidos
y me quedo en el trazo sutil de tu boca
y en el mullido y húmedo hueco
de tu hombro de macho recio
dejo caer mis temores ya vencidos y te envuelvo
con la ágil telaraña de mis besos y de mis piernas
para que tu recibas emocionado y palpitante
esa pequeña muerte, la misma que tanto,
tanto tiempo esperamos.

 

María Cristina Aliaga Luna
© Chile

 

 

 

ME AGOTA TU RECUERDO

Hurgo entre los cristales rotos del recuerdo
algo que se te parezca, algo que te dibuje alado,
algo así como un sol en el eclipse.
Un miserable vocablo que me diga
que no fuiste una espina negra para mi alma helada.
Y todos me dicen, que no eres, que no existes
que naciste de un sueño inconcluso
y que el aliento desnudo y caliente de tu boca
es quimera sobre mis labios húmedos.
Por eso yo busco entre luciérnagas amarillas
el verbo que te nombre y la palabra que te queme
y el tibio hueso que vaya armando
casi en penumbras tu cuerpo invisible,
agonizante e innombrable.

De pronto, sin saber como,
la miseria me aprieta los hombros,
me decapita los sentidos, me rasga la piel,
me estremece e inquieta mis largas noches
y tú, sigues allí sin nombre, sin fronteras,
Infinito entre esos ojos de lince,
Entonces, por las células
me sube una marea salina de deseos
divinos y paganos
y como de tu sangre y bebo de tu boca
y me voy lamiendo de tu mar aromado
los húmedos presagios que van horadando,
sin piedad, el centro mismo de mi existir.

Por eso corro, por eso huyo,
por eso los deseos se duermen
en tristes llamaradas
y el vino ebrio de tu boca me atrapa
y me hace inventar todas las sílabas
que me hacen recordarte
aunque eso signifique que he maquillado
de lúgubres heridas mi última poesía.

 

María Cristina Aliaga Luna
© Chile

 

 

 

LA FUGA DE LOS DIOSES

¿Dónde están los dioses
que ayer cantaron albricias
en el templo?
¿Dónde el pan imperecedero,
el agua, la paz y la lluvia?

¿Dónde los ángeles tocados
por la vara mágica del amor?

¿Dónde los ojos buscarán
el aromo a violeta de la paz
y dónde tu voz y tu faz
perdidas para siempre?

¿Dónde la luna sonriendo estrellas
y la sombra mitad grito y mitad sudor?
¿Dónde la caricia y el llanto,
dónde el juicio y la verdad?

¿Dónde están los dioses
y las palabras
que ayer cantaron
en el templo?

 

María Cristina Aliaga Luna
© Chile

 

 

 

AUSCHWITZ

(uno de los tantos campos de concentración de los
Alemanes)


Allí estuve y lo supe hoy,
justo hoy que la niebla abraza mis recuerdos.
Lo tuve en mis brazos rogándole que no temiera.
Estuve en su estómago rogándole que no crujiera.
Me apegué a su costado diciéndole que viviríamos.
que ellos, los fuertes, los rubios y excelentes
solo eran un accidente en las vidas nuestra
¡! Que vida!!
Me miraba por entre la sombra de sus ojos.
Me miraba por entre sombras de su dolor dolido.
Me miraba por entre las sombras de su pànico.
Y yo, sombra de su sombra,
con ese mismo dolor
con esa misma pena
con ese mismo miedo
le cantaba una canción de cuna.
Duérmete mi niño
duermet……..
y salían las penas como agua del arroyo
y salían los dolores como espigas para el pan
y crecían los miedos y se agigantaban en nuestros espíritus.
Y los ojos y las manos y las marcas y los hornos,
y la inanición y la sed y el desamparo
se iban adhiriendo a nuestros huesos solo por inercia.
Y de la làgrima hicimos esperanza.
Y del pánico hicimos valentía.
Y del hambre hicimos fortaleza.
Y de las marcas y los números hicimos océanos de luz
Y hoy que el tiempo pasó cruel y voraz a ratos,
blanco y esperanzador en otros,
hoy que la niebla se disipa lenta, silente
justo hoy, en un día esperado, hoy, hoy,
Justo hoy en que el enemigo ha sido vencido
nos encontramos frente a frente
con sus miedos y los míos.
Son los mismos…solo que del otro lado,
quizás menos sinceros, quizás menos blancos.
Pero miedo al fin.
Pero orgullo al fin.
Pero esperanza al fin.
La tuya… de vivir, de llenar los huesos
de llenar el espíritu de fuerzas
de llenar las fuerzas de recuerdos
para que no se borren
para que no se olviden
porque al final de todo,
queramos o no, éramos todos seres humanos
y nunca sabremos en que recodo del camino
se nos fue la humanidad.-
Fue justo hoy, cuando la niebla
me sacudió el alma.,
Fue justo hoy en que sus ojos bañaron los míos.
Fue justo hoy que lloramos abrazados.
Por todo lo perdido…por todo lo ganado.

Y nos rió una lágrima.
Fue justo hoy que las silabas se me escapan
y se me anudan en el cuello como ciñendo penas
Mas, fue justo hoy recordé que en tus pupilas
lloré un día como un niño,
aquel niño que sigo siendo hoy.

María Cristina Aliaga
Lobamaluna©
CHILE. CURICO

 

 

ESTERIL DE PALABRAS

Ella recoge basuras, las selecciona
las elige por texturas, por sabores.
Ella cabalga en el frío del silencio
y día a día vive escarbando desperdicios
Ella repta `por las calles, repta
y se hace invisible para el mundo.
Ella va difusa, llana, espesa, sin voz
y camina bajo el manto de la soledad.

Escudriña y de su pelo enmarañado
cuelgan los jirones de un blondo ayer.
Ella mira con sus ojos de esmeralda
y el alma parece rugirle entre sus dedos
cuando el destello de un mendrugo
se hace golosina, delicioso manjar
en su boca desdentada.
Ella, la de los ojos esmeralda
y de los blondos rizos de un ayer
camina desmadejada, leonada
y sus manos como garfios
se aferran a los potes de basura.


A su lado, el niño, de jirones vestido,
esqueleto de nuestras ambiciones
le mira embobado y comparten
en silencio y con gran alegría
el alimento por otros desechadas.
Y en este actuar no hay penas ni llanto
y los veo saltar de charco en charco
reflejados en el cristal de la vida
en los siglos de la humanidad
y me dejan, aun a pesar de todo,
ese pincelazo de destello de vida
de dolores esparcidos sin chistar
de pálidos rugidos estomacales.
Y me dejan roto el cristal de la vida
y me dejan estéril de palabras
Y me dejan gimiendo mi espiritual invalidez
Y, a la vez me dejan, la fuerza de sus huesos,
los siglos anclados a sus talones,
el esbozo de sonrisa de un pequeño
y yo me muero, yo me lloro
yo me retuerzo en el monótono caminar
y cuando el pan blanco llega a mi boca
simplemente sale de mi boca culpable
“padre Nuestro…”

María Cristina Aliaga Luna
© CHILE 2007, Julio 6
*Reg.Prop.Intelec.111.937*

 

Chile

 

 

 

Música: Orquestra de Violinos Laguna Stellata

 

 

 

 

 

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